Me adentro..y mientras camino por las profundidades de mi espacio voy viendo alrededor fotos en blanco y negro que pasan como luces torturadoras, escondederos de la verdad, mi verdad, eso que no quiero ver pero que siempre estuvo ahí, como un tesoro enterrado.
La música que como centro creador de sensaciones me esconde en sus melodías unas notas de antaño, de ideas revolucionarias y de ganas de cantarle a los arboles, a los colores de las hojas pintando las calles, de volver a abrazar mi infancia, las manos de mi abuelo con su mágica manía de convertir mi alrededor en un libro de cuentos, tejer una manera bonita de re-inventarme y dejar que los días sigan convenciéndome a crecer hacia el sol.
Una melodía viajera que se estaciona con sus maletas, pone las medias en el cajón y el libro sobre la mesita de luz. Y sigue, obligándome a no olvidar lo que me lleva a vagabundear por las calles, observando las miradas de la gente, los floristas con sus colores, las esquinas con olor a caramelo, la alameda vestida de amarillo, y la peatonal de mis sueños, porque dicen que cosas mágicas suceden por ahí...
Vuelvo a escribir como un torrente saliendo por mis venas, necesidad de volver a esa estación donde naufragaba en un tren y huia de la tormentosa ciudad, escondida entre los rostros de la gente.
Voy a odiarte, eso creo. Y voy a seguir preguntándome el porqué, aunque siempre termine concluyendo que no hay respuestas para tal pregunta, se ES sin peros, el pero viene de la persona social-cultural-económica-mente existente en las normas morales y legales de una vida adaptada al estrés y a la mala salud, pero siempre se ES, simple y claro, domesticado pero sensible, creciendo a flor de piel, reproduciendo en décimas de segundos una antigua novela de antesdeantesdeantesdemuchalejania.
Veo como mis canciones lentamente se vuelven tuyas, así sin tanto pensar pero mucho sentir. Tiemblo, mi mundo tiembla, pero a veces necesitamos de las movilizaciones, de luchar de una buena vez por una gran causa, nuestras causa, nuestros deseos (que no se esconden en una pulsera), lo que hay debajo del sombrero y detrás de la guitarra, tu mirada, y una flor. El vestido y el palabrelio, una foto en blanco y negro nuevamente, añoranza de lo vendrá, tu voz cegando mis sentidos, música para mis oídos, alegría de sentirte aquí,bien cerca del ombligo y muy al lado del corazón.
https://www.youtube.com/watch?v=O22gncoENjs
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