Hoy escribo en nombre de los mamarachos del mundo, de esos desparejos y alocados intentos de vivir. Voy a dejarme llevar por el trolebus hasta que las vueltas me mareen y baje en alguna plaza, donde espero...
Experimento la música del cemento, vagabunda de palabras que se escaparon entre la pagina de un libro, Rayuela, me lo imaginaba, la novela fantástica donde todo lo simple debe ser descubierto de la manera mas difícil de entendimiento, la del pensamiento. Pero mientras camino una correntada otoñal grita(no susurra) ¡es hoy! , y ahi voy en busca del chancho peludo, tapando mis bigotes, a buscar esa emoción, una esperanza...silencio, paz, el mundo desapareciendo instantáneamente, abrazo.
Si señores! el mamaracho existe, existe todo lo que ustedes quieran pensar, un hombre con pulseras que cumplen sueños, un hombre acariciando alegremente a su perro, una mirada de tristeza, una abuela hablando con su amiga, una reunión de hombres de sombreros en la peatonal, gente dando panfletos, gente pidiendo, gente viajando, una paloma que esta a punto de manchar tu camisa, un perro en una maseta durmiendo, un hombre haciendo burbujas gigantes, unos músicos tocando de música de fondo, una cabina telefónica roja que nadie usa, pero que te teletransporta a la matrix del sistema(donde esta nio),y mas, mas.
Un mundo dentro de miles de otros, una mirada, pero hay mas, mas allá de lo que podemos pensar y ver, esta lo profundo, la montaña, el punto del universo, el árbol de la vida, la bella verte y los hombrecitos blancos y negros, la luna y el sol, una manera bonita de decir: transformación (que seria algo asi como el chancho peludo), romper las leyes de la tierra y sentirse dueño de uno mismo, de la física, de la qui mica y de todo lo que pueda ser llamado cotidiano.
Si claro! somos los pintores de nuestra propia existencia, y ahí donde había tristeza plante una flor, que luego regale...o transforme por un paragÜitas de chocolate. Es un mal necesario, porque si las cosas malas no pasaran como podríamos disfrutar de horas donde la sonrisa se te adormece y los ojos se te quedan adormecidos de mirar a tu alrededor.
Expandirse, dejarse ser, dejarse compartir, soltar, crecer, como quieran llamarlo, un mamaracho necesario.
Se debe de manera necesaria firuletear las calles de rayuelas, huir en un tren matinal en búsqueda de fotos de gente dormida, cantar por cantar, cantar a la vida (aunque este nublado), cantar y llenar de flores un otoño que parece mas primavera adentro que afuera
qué lindo Pato!!!! me encantó!!
ResponderEliminarSos mas bonita vos!!!
ResponderEliminar