Fin. Correr, correr, correr con los ojos bañados en lagrimas, esquivando charcos y siguiendo al horizonte. ¿Donde vas Ana Clara? de que te escondes, de que huyes. Para, respira, teme... escapa del dolor,no quiere mirar atrás, solo deseo ser una con el mar, sumergirse en las olas y dejarse ir en algún día de verano. ¿Luchar?, no puede. Sus ojos han caído en la mas profunda de las oscuridades, ha remado tanto que sus brazos ya no tienen fuerza, camina pero no avanza, su mirada sigue fija en aquel recuerdo...el día en que el decidió partir para nunca regresar. Ese día le sacaron una gran parte de ella. Sigue corriendo, necesita no pensar. Necesita sentir la libertad y que el aire le de un suspiro, su suspiro. Pero el sigue latiendo en ese árbol, en aquella nube, en ese café o en aquella avenida. Su sombra la persigue y Ana corre, no para de correr. No sabe donde va, pero no quiere cerrar los ojos. Cerrar los ojos es perder. Y en ella todavía hay algo que no la deja detener.
Todavia late. Habia una vez Ana Clara.
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